La convocatoria a pensar por Juan Ignacio Ardenghi
Coautor(es):
Coautor(es):
| Cant. Páginas | Tamaño | Tipo Papel | Encuadernación |
| 162 | 21x14 | Obra 80 grs. |
Un estudiante abre su teléfono, escribe un problema de cálculo en un chat de inteligencia artificial y, en segundos, obtiene la solución completa, con cada paso claramente explicado. Nadie mintió, nadie hizo trampa y, sin embargo, algo se perdió en el camino, algo que no aparece en ningún informe de competencias adquiridas. Eso que se pierde es lo que este libro intenta nombrar. En una época de respuestas instantáneas donde la inmediatez es condición innegociable, es sintomática la pregunta: ¿para qué aprender lo que una máquina hace más eficientemente? Revela que hemos olvidado por qué y cómo nos formábamos en matemática. No se trata del olvido de los contenidos, sino de algo más profundo: el olvido de los fundamentos que justifican esa formación como una experiencia humana irreemplazable. Las llamadas inteligencias artificiales son, en realidad, máquinas de razonamiento artificial, y devienen en lo que los griegos llamaban un pharmakon: veneno y remedio al mismo tiempo. Pueden ser un instrumento extraordinario para quien ya posee las capacidades que le permiten usarla críticamente, pero para quien está en la etapa formativa donde esas capacidades aún se construyen, el mismo instrumento puede operar como veneno silencioso expropiando el proceso que las produce antes de que hayan tenido tiempo de constituirse. La diferencia no está en la herramienta sino en el momento y las condiciones de su uso, y esa diferencia es lo que la lógica de la eficiencia no puede ver. Este libro es un punto de resistencia ante el avance de la eficiencia a ultranza. Recorre las tradiciones filosóficas y pedagógicas que articulan por qué el pensamiento matemático forma al ser humano de un modo insustituible y convoca a no dejar de pensar, precisamente porque los formidables avances tecnológicos de nuestra época hacen más urgente que nunca recordar que ninguna máquina puede hacerlo en nuestro lugar.
DISCONTINUADO